jueves, 27 de diciembre de 2012

El Duende de la Patata.

Cada día del año por separado es un regalo que se ofrece a un solo hombre... al más feliz; todos los demás utilizan su día para gozar del sol o renegar de la lluvia, sin saber nunca a quién pertenece realmente ese día; y su afortunado propietario está contento y se divierte con su ignorancia. Una persona no puede saber de antemano qué día le tocará exactamente en suerte, qué nimiedad recordará para siempre: las ondulaciones de los rayos del sol reflejados sobre una pared al borde del agua o la revoloteante caída de una hoja de arce. Y con frecuencia sucede que solo reconoce su día de manera retrospectiva, mucho después de haber arrancado, arrugado y arrojado bajo la mesa la hoja del calendario con la cifra olvidada.
Vladimir Nabokov