domingo, 18 de diciembre de 2011

Hoy es cuando.

Hoy es cuando muero por tener una gatito con manchas grises y blancas. Uno pequeñito, recién nacido para que crezca con nosotros, para que se suba a la cama y nos gatee por la espalda mientras sus maullidos se mezclan con nuestros murmullos.

Hoy es cuando muero cada vez que me dices te quiero, cada vez que me abrazas o me muerdes justo en el cuello. Cada vez que te digo mucho y tu me preguntas " pero, ¿cómo de mucho?", me derrites. Cuando me prometes infinitas gominolas o me das una bolsita de ellas, también me derrites.

Hoy es cuando mientras nos acurrucamos en la cama y vemos cualquier película me quedo embobada mirando tu cara, ese lunar que tienes justo a tu izquierda y a mi derecha a la vez, encima del labio. Me sueles pillar y me preguntas "¿te está gustando la película?" y siempre sonrío.

Y hoy también, pero ya de noche es cuando te quedas dormido conmigo en tus brazos y te miro de nuevo. La luz de la tele que suena bajito se refleja en tus ojos, tu nariz, tu boca... y me siento feliz.

Sonrío de nuevo, porque hoy es cuando me doy cuenta que tú lo eres todo. Hoy me doy cuenta de que tú me elegiste a mi. Hoy, por la noche, justo antes de dormirme me siento la persona más feliz del mundo, rodeada por tus brazos y tus "Buenas noches, princesa".

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Debilidades.

Todos tenemos debilidades, algunas inmensas y otras simples detalles, unas latentes y casi todas patentes, ocultas en su mayoría de todos menos de los más cercanos... A veces, incluso, sólo nos pertenecen a nosotros mismos y no queremos compartirlas con nadie, por celos, por miedo o por vergüenza.
Sin embargo, la mía suele estar oculta porque duele. Sí, suele venir con memorias de equipaje, casi todas bonitas pero a la vez melancólicas. Y sólo esas personitas que hacen que mi vida merezca la pena la conocen, las podría contar con los dedos de mi mano.
En los peores momentos lo escucho a él, sí, ésta que va tan de indie, tan de rock, tan de Harrison y Keith, tan de Dylan y Cash, tan Pattie Boyd, tan Brigitte Bardot, tan de Leiva y Rubén, tan de Sirocco y La Iguana, tan de festivales, tan de Ferreiro y Vetusta... ésa que reniega de los cantantes con millones de cd's vendidos, ésa que no cree en el público de masas y ésa que adora las películas de Isabel Coixet y a Ana Karenina...
Toda ella, en su plenitud, cuando ya no puede más con todo recurre a él, a Alejandro, un bucle de canciones recorren cada espacio de mi cuerpo, su voz se cuela en mi cabeza y todas las imágenes regresan a mi, vuelvo a tener 11 años...
Hace 10 años de aquello, pero ella sigue igual en mí, no se ha ido, nunca lo hará, ella siempre va a estar conmigo protegiéndome. La vida, a veces, es demasiado injusta y desafortunada o afortunadamente era suficiente mujer como para entender qué sucedía. Gracias a él la siento aquí.
Gracia a ella lo tengo a él, a mi niño, y eso es lo más bonito que me podía dar. Algún día, cuando sea más mayor, le contaré toda la historia y él también participará de ello. Creará un vínculo con Alejandro y se refugiará en él cuando nadie más lo entienda, cuando crea que nada tiene sentido le dará al play y aparecerá ella. No me dio tiempo a darme cuenta de lo que nos regalaba, se fue demasiado rápido como para poder asimilarlo. Ahora, sólo le doy las gracias porque el resto ella ya lo sabe.